Muchas personas creen que la fisioterapia del suelo pélvico es solo para mujeres después del parto. Pero la realidad es muy diferente. El suelo pélvico está formado por músculos y tejidos que sostienen órganos como la vejiga, el útero o el recto, y cualquier persona puede tener disfunciones en esta zona, independientemente de su edad o género.
¿Cómo saber si necesitas tratamiento?
Algunos síntomas como pérdidas de orina al toser, estornudar o hacer ejercicio, sensación de presión en la pelvis o incluso molestias en la zona lumbar pueden estar relacionados con un mal funcionamiento del suelo pélvico. Son señales que a veces normalizamos, pero que tienen solución.
¿Quién puede beneficiarse de esta fisioterapia?
Además de las mujeres embarazadas o en postparto, también pueden beneficiarse hombres con problemas de próstata o tras una cirugía, personas deportistas que trabajan con mucho impacto, personas mayores con pérdida de fuerza o control, y personas con estreñimiento crónico o tras una intervención abdominal. No es un tratamiento exclusivo, es una forma de mejorar la calidad de vida de muchas personas.
¿Qué hacemos en la clínica?
En la Clínica Begoña Micó te ofrecemos una valoración personalizada y un tratamiento adaptado a ti. Trabajamos con ejercicios específicos, técnicas manuales internas y externas, recomendaciones sobre posturas, respiración y hábitos saludables. Si es necesario, también utilizamos herramientas como el biofeedback o la electroestimulación, todo enfocado a recuperar el equilibrio y la funcionalidad del suelo pélvico.
Un espacio donde sentirte segura o seguro
Sabemos que hablar de estos temas puede ser delicado, por eso en nuestra clínica te ofrecemos un ambiente de confianza, respeto y total privacidad. Nos importa que te sientas bien desde el primer momento, en un espacio inclusivo y libre de juicios.
